¿Cómo se almacena?
En el caso de las fuentes del tipo Energías Renovables No Convencionales (ERNC), con frecuencia la capacidad de generación disponible en un momento dado no coincide en el tiempo con el consumo requerido, por ello es conveniente tener sistemas de almacenamiento de energía.
Sistemas para almacenar energía: agua
bombeada y aire comprimido
Existen varios sistemas para
almacenar electricidad, ya sea en forma directa o indirecta. Algunos de ellos
están bien desarrollados y se usan en varios lugares; otros están en etapa
piloto o experimental.
Por razones económicas, cuando sobra energía eléctrica,
se puede almacenar en forma de energía potencial bombeando agua para acumularla
en un embalse o tranque. Cuando falta, el agua del embalse se descarga a través
de una turbina hidráulica que genera electricidad. La eficiencia del sistema,
considerando las pérdidas tanto en el bombeo como en la generación, es alta,
del orden de 70 a 75%. Este es el mejor medio para potencias mayores a 100 MW y
el que más se ha usado. En 2009 había en Europa 67 plantas operando con una
capacidad total de 29,4 GW. El problema principal de este sistema es que no
siempre se puede tener un embalse, especialmente en terrenos muy planos, ya que
la inversión suele ser alta.
Para almacenar energía en agua bombeada se procede de la siguiente manera: se traspasa agua desde un embalse bajo a otro a mayor altitud. En los períodos en que hay mucho consumo de energía, se descarga agua del embalse superior generando electricidad. Generalmente se usa una turbina reversible que también funciona como bomba. En Okinawa, Japón, existe una planta de bombeo y acumulación de agua en la que el embalse inferior se ha remplazado por el mar. Este es un caso fácil de replicar en Chile.
También se puede almacenar
energía en forma de aire comprimido. Como para esto se requieren estanques
enormes, en la práctica se usan cavernas herméticas a gran profundidad. Este
sistema tiene características similares a la acumulación de agua bombeada, pero
hay menos instalaciones en operación: sólo dos, una en Alemania (290 MW) y otra
en Estados Unidos (110 MW).
El almacenamiento de
energía en aire comprimido se realiza de la siguiente manera: mediante un motor
eléctrico se puede comprimir aire, el que se guarda en profundas cavernas
naturales, o que han resultado de la extracción de sal. Para producir energía
eléctrica se extrae el aire guardado y se expande en una turbina de alta y otra
de baja presión. El aire que pasa de la turbina de alta a la de baja se calienta
quemando un combustible. El calor residual del aire que sale de la turbina de
baja se usa en un recuperador para calentar el aire que entra a la turbina de
alta. Al calentar el aire se genera mayor potencia.
Las baterías son el
dispositivo más antiguo para almacenar energía en pequeña cantidad. El
desarrollo de baterías avanzadas en la última década ha sido notable, lo que ha
permitido potenciar numerosos proyectos con ERNC. Las más corrientes hasta hoy
son las de plomo-ácido, que se usan en los automóviles, pero también están las
de níquel-cadmio (NiCd) y las de litio-ion (Li-ion).
Otra forma de almacenar
energía en forma indirecta es produciendo hidrógeno mediante electrólisis del
agua y guardarlo, para luego generar electricidad mediante celdas de
combustible. Este sistema puede ser muy importante en el futuro, ya que además
de permitir almacenar energía para inyectarla a la red, permitiría usar el
hidrógeno para el transporte en todo tipo de vehículo.


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